Entonces cundiría la anarquía y la anarquía no cunde nada
No suelo hablar sobre este tipo de temas por aquí, y la verdad es que tampoco me gustaría extenderme demasiado ni hablar de lo que ya todos hemos leído alguna vez durante estas últimas semans. Me gustaría hacer una pequeña reflexión sobre el tema de los indignados.
Lo primero que me gustaría mencionar, es que, yo no soy ningun indignado. Digo con esto, no que esté de acuerdo con como funciona el país, y el mundo en general, digo que no concuerdo con sus formas de “actuar”. Algunas de sus opiniones me parecen interesantes, pero repito, no me parecen las mejores formas.
No es el caso, detallar, de qué modo me parecería mas acertado, pero lo que digo surge después de ver estos dos vídeos.
El primero, muestra lo sucedido en Valencia el día 9 de Junio mientras Camps era investido y degustaba el ya conocido aperitivo de 18.000€.
El segundo, aunque más temprano, va muy acorde con lo que está sucediendo y para mi, narra el primero. Un caballero que expone un discurso, o una opinión, emocionándose, tal vez por recuerdos que nacieron con situaciones importantes, sin querer que las mismas injusticias se repitan durante generaciones.
Todos quieren algo, pero su metodología no está llevando a un lugar concreto. Al comienzo del vídeo se nota la tensión para rápidamente quienes no son mas que ordenados, se ensañan contra quienes no hacen nada.
No se trata de saber cual sería el estado perfecto, si no tratar de conseguirlo teniendo en cuenta el medio actual.

Guillermo
11 junio, 2011
Totalmente de acuerdo, si quieren conseguir algo en lo que es la democracia, deberían fundar un buen partido con unas ideas claras y unos políticos decentes. No subdividirse en muchos partidos que sólo den un punto de vista sobre una cosa concreta o que no den confianza ninguna.
Lo que está claro es que la gente como Camps o un dato más cercano la señorita Porro (que se gastó unos cuentos miles de euros en adornar su despacho) se seguirán aprovechando del descontrol, porque debido a la falta de organización no son una fuerza poderosa, por mucha manifestación o indignación que muestren. Al fin y al cabo piden democracia real y la democracia real empieza con partidos, ideas y votos. Sin una base ideológica y centrada (aunque quepan varias opiniones) no se va a ningún sitio.
luis
21 julio, 2011
http://www.youtube.com/watch?v=67ppusKXInY&feature